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CheckVIN ya está disponible en once idiomas: inglés, rumano, búlgaro, alemán, polaco, húngaro, checo, croata y, desde octubre de 2026, francés, español e italiano. La web, el pago y el informe hablan el mismo idioma, y los compradores de Canadá y Australia ya ven y pagan los precios en sus propios dólares.
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¿Por qué importa esto al comprar un BMW de segunda mano?
Porque el coche no suele estar donde estás tú. Un comprador rumano importa desde Alemania. Un comprador polaco vuela a Italia. Un comprador croata mira un coche importado de España. En todos esos casos los registros existen, pero hasta ahora quien pagaba no siempre podía leerlos.
Cuando cada paso está en tu idioma cambian dos cosas. Puedes leer todo el historial en el idioma en el que piensas, que es donde se evitan los errores. Y puedes pedirlo en el idioma del vendedor, lo que acorta mucho la conversación con un concesionario que de repente sabe que ves lo mismo que él.
¿El idioma cambia el contenido del informe?
No. El contenido es idéntico en los once: historial de mantenimiento, evolución del kilometraje, campañas técnicas, garantía, equipamiento de fábrica y reequipamientos, además del Resumen del informe con su puntuación de estado de 0 a 100.
La puntuación sale de reglas fijas aplicadas a los propios registros del coche, así que el mismo coche obtiene siempre la misma cifra. Solo cambian las palabras que la rodean.
¿Qué hay de nuevo para Francia, España e Italia?
Cada mercado tiene ahora su propia web, escrita con las palabras que de verdad usan los compradores de allí: numéro VIN en Francia, número de bastidor en España y numero di telaio en Italia. Quien entra desde Francia, Bélgica, Luxemburgo y Mónaco llega a la web francesa, desde España a la española, y desde Italia y San Marino a la italiana. Cada página enlaza con el mismo informe que puedes pedir desde cualquier lugar.
¿Cómo cambio de idioma?
El selector de país de la cabecera cambia la web y recuerda tu elección. El idioma del informe se elige aparte, al pagar. Los precios siguen el país desde el que entras y se muestran en la moneda local cuando la admitimos, lo que ahora incluye los dólares canadienses y australianos: los compradores de Canadá y Australia ven y pagan el precio en sus propios dólares.
Algo que conviene decir claramente: la atención al cliente es solo en inglés. La web, el informe y el pago están traducidos; el buzón de soporte, no.





